Relación con la glucosa y la resistencia insulínica
Es habitual que los pacientes con síndrome de Cushing desarrollen un síndrome metabólico severo. El cortisol elevado promueve la resistencia a la insulina y la obesidad central, lo que puede derivar en cuadros de Diabetes tipo 2 o, en casos específicos, complicar el manejo de una Diabetes tipo 1 preexistente. Esta desregulación química a menudo se manifiesta mediante episodios de hipoglucemia reactiva o dislipidemia, exigiendo un control riguroso de las grasas y azúcares en sangre.
